Flores Amazónicas, nuestras terapeutas emocionales

Casa Amazonia realizó, junto al Centro Transformar Colombia, un proceso de formación de esencias florales con mujeres del municipio de Mocoa en Putumayo. Esto con el objetivo de conocer el poder y las propiedades de algunas flores de la Amazonia, y desde allí generar espacios para identificarlas, crear y usar sus respectivas esencias con fines terapéuticos, a través del método de Bach.

Edward #Bach fue un pensador y terapeuta que creó un sistema para trabajar con las esencias florales los desequilibrios emocionales. Este médico y homeópata ingles considera, que estos malestares emocionales, son la causa de todo mal físico. En este sentido tomamos las flores de la Amazonia, para identificar y reconocer sus propiedades y potenciales para trabajar con las mujeres las dolencias del alma y del cuerpo.

Estos espacios de formación, que se realizaron durante el 2019, fueron liderados por la Dra Elsa Vanegas Pastrana, Licenciada en Psicología en la Universidad Centroamericana de Ciencias Sociales, San José Costa Rica. Con estudios formales de Política en la Universidad de Los Andes en Bogotá, Colombia y una maestría en Derecho, con énfasis en Derechos Humanos y Derecho Ambiental, en la Universidad Autónoma de Centro América (UACA) en San José, Costa Rica. Además cuenta con una Maestria en Psicoterapia Ericksoniana del CEM de México y es Consteladora familiar con visión Ericksoniana.

Su experiencia sobre el tema permitió que las mujeres se relacionaran con las flores de la región desde una mirada sanadora facilitando herramientas y metodologías para su uso en el campo mental, emocional y físico de las personas, así como generar un espacio personal para el aprendizaje, la escucha de casos, la observación floral y la toma de las esencias para enriquecer con la propia experiencia y la del grupo, la comprensión del actuar de la información de las diferentes esencias.

“Las mujeres siempre tenemos las flores en la casa y a veces creíamos que algunas eran venenosas, pero con este proceso nos hemos dado cuenta que no es así, que la naturaleza es sabia y que todo lo que tenemos en ella tiene algo que nos puede ayudar, pero que también puede ser la excusa para compartir con otras mujeres, porque si sufrimos juntas también podemos liberarnos juntas” Cuenta Piedad Cañar, aprendiz de la Vereda Villa Nueva.

“De taller en taller y reunión en reunión empezamos a integrarnos y sentirnos como mujeres sanadoras. Comprendí que las flores no son solo decorativas sino poderosas, que detrás de ellas hay mucho conocimiento, que podemos vibrar con las flores y sanarnos con ellas” Comenta Olga Trujillo, participante del proceso.
Con este trabajo, las participantes lograron seleccionar 24 flores y crear sus tinturas madres e identificar su beneficios con el apoyo de María José Quesada, bióloga graduada de la Universidad de Costa Rica, con énfasis en Botánica y con experiencia en flores de Bach del Centro Transformar, quien desde su conocimiento apoyó la creación del primer Vadenecum de esencias florales del Putumayo, que explica, desde el Bastón de Dios, el chiricaspi, el tabaco, la coca, el anturio, la Ortiga, entre otras… su lectura física y su composición, para conocerlas y utilizarlas para una terapia.

Proceso de elaboración de una esencia con la flor de tabaco

 

Comunicado: Agradecimiento por apoyo Humanitario en Mocoa

Comunicado: Agradecimiento por apoyo Humanitario en Mocoa

La Corporación Casa Amazonía agradece la solidaridad y el apoyo incondicional recibido durante la emergencia vivida en Mocoa producto de la avalancha ocurrida el 31 de marzo.

Casa Amazonía es una organización de mujeres defensoras de derechos humanos, que nació  hace 12 años en Putumayo, para trabajar por los derechos de las mujeres, las niñas y los niños.

En esta ocasión, la naturaleza nos convocó a la ayuda urgente y a la acción humanitaria con las víctimas, que como siempre, son muchas más de las que dan cuenta las cifras oficiales.

Gracias a sus donaciones (alimentos, ropa, zapatos, cobijas, linternas, elementos de aseo, estufas, medicamentos, libros, juguetes, radios de comunicación, planta solar y planta eléctrica), a muchas personas amigas y familiares que han dedicado tiempo a clasificar, empacar y organizar hemos entregado estas ayudas a familias y personas  afectadas por la avalancha. Importante resaltar que la mayoría de estas personas tienen una doble afectación, pues además de ser damnificadas por la avalancha, eran víctimas del conflicto armado y sus derechos aún no habían sido restituidos.

Nuestra decisión, fue canalizar estas ayudas fuera de los albergues oficiales, pues en estos se concentró la atención institucional. Fueron más de 30 puntos de concentración, diferentes a los albergues oficiales, donde la gente se alojó durante la emergencia. También son muchas las familias que en sus casas han acogido a otras familias y amigos y que han requerido y requieren ayudas humanitarias y acompañamiento médico y psicosocial.

En estos días de aprendizajes intensos, nos hemos unido con los eternos amigos y amigas para expresarnos como sociedad civil y contribuir de manera asertiva en el proceso que se viene ahora.

Volver a tener esperanza y alegría es nuestro sueño, por estas hermosas razones esperamos seguir contando con su apoyo, especialmente para contribuir con el acompañamiento para recuperación emocional de quienes habitamos este territorio.