Convocatoria abierta para procesos de formación

Para el desarrollo de acciones en el departamento del Putumayo, municipios de San Miguel y Mocoa, Casa Amazonía está buscando personas encargadas de planear facilitar y hacer seguimiento a un (1) proceso de formación en habilidades pedagógicas de Gestores de Provención para la promoción de culturas y educación para la paz que tendrá cuatro (4) módulos temáticos: provención, comunicación no violenta, resolución de conflictos, educar en las diferencias, que hacen parte del Resultado 1 del proyecto “Tejiendo Caminos de Paz” encaminado a fortalecer las capacidades de representantes de la comunidad como promotores/as de construcción de paz en sus territorios.
En adjunto encontrará los términos de referencia (fotos), si son de su interés. Favor hacer llegar la hoja de vida con soportes a más tardar el lunes 21 de octubre hasta las 5:00 pm al correo casaamazonia@gmail.com, con copia a angela.casaamazonia@gmail.com.
Descargue los términos de referencia Aquí:

TÉRMINOS DE REFERENCIA Formación PROVENCION Putumayo

Memorias desde los Nin@s de la Frontera

Memorias de Frontera hace parte de los resultados de un proyecto realizado con los niños, niñas y adolescentes de la Cristalina, la Dorada, Puerto Cólon y el Puente internacional, lugares de la frontera Ecualombiana, en un ejercicio de hacer memoria histórica de sus territorios a través de herramientas audiovisuales.

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Por qué esta historia

San Miguel Putumayo, frontera sur de Colombia límite con Ecuador, históricamente ha vivido la crueldad de la guerra, una guerra que a los niños y a las niñas no les permitía gozar plenamente de sus derechos.El olvido de los gobiernos, más preocupados por dotar de armas a los guerreros en conflicto, que de libros y bibliotecas o instrumentos musicales a las instituciones educativas, más preocupados por fumigar la coca, solo por cumplirle a gobiernos extranjeros; dejó a los niños y niñas inmersos en una vida sin esperanza, sin futuro, sin garantías de proyecto de vida para cuando llegaran a su juventud.

Pero ahí no para la historia, los niños y las niñas, de la mano de sus familias en algunos casos o de sus docentes en otro y de ONG’s, empezaron a reconocer sus derechos y a exigirlos. Levantaron sus voces con las historias más crueles que han tenido que vivir en la guerra, en medio de la pobreza y el olvido. Voces que permiten recordar la historia de sus miedos, de sus días y noches de insomnio, de terror, de angustia, de caminar con la muerte.

Todo lo anterior motivó que estos niños y niñas hicieran resistencia, lucharan por sus derechos, por sus escuelas, por su alimentación y transporte escolar, y aunque precario todo… triunfaron. La resistencia como el acierto más importante se basó en sus derechos: la vida, la educación, el proyecto de vida.

Es por eso que vale la pena contar esta historia donde niños y niñas logran levantar una voz de esperanza y continuar en sus territorios haciendo resistencia al olvido, al silencio.

Entonces que suenen sus historias, para que la frontera viva y el río suene con el arrullo  de estas jóvenes voces, porque OTRO MUNDO ES POSIBLE!!!!!!!

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Vuelve la Tertulia, Un programa Radial muy feménino para tod@s

La Tertulia Nace en el 2017 cuando el Putumayo vivía las durezas del conflicto armado y las mujeres estaban pensando cómo plantear propuestas y atender estas situaciones. Así se habré un espacio de conversación, análisis y situaciones donde se pudiera escuchar la voz de las mujeres. Ahora en el 2018 con el actual proceso que estamos construyendo por encaminarnos hacia la paz, consideramos que estos espacios de dialogo, de ideas entre mujeres para todos y todas, son necesarios en el territorio y desde los medios.

Bienvenidos nuevamente a la Tertulia

 

Casa Amazonía, un refugio para la infancia y las mujeres desplazadas en el Putumayo

Desde hace trece años, un grupo de mujeres trabaja con niñas, niños y mujeres de las zonas rurales del departamento a través de talleres para el desarrollo de habilidades y la prevención de violencia sexual. Usan la danza, círculos de palabra, temazcales y yoga para sanar las heridas y temores causadas por el desplazamiento forzado.

por: Carolina Ávila Cortés / @lacaroa08 de Colombia2020

El año pasado sí se sentía que había llegado el acuerdo de paz en las zonas rurales de Putumayo, dicen en sintonía Sandra Vargas y Valentina González, fundadoras en el 2005 de la Corporación Casa Amazonía. Se podía andar fuera de la casa hasta tarde, no había miedo de viajar a las zonas más alejadas y selváticas del departamento y ya habían bajado los casos de violencia, amenazas y asesinatos.

Pero desde hace dos meses han vuelto a presentarse casos dedesplazamiento forzado dentro del mismo departamento y reclutamiento de menores. El último, según lo señaló este medio, se presentó el pasado jueves 19 de abril cuando la comunidad de la vereda Piñuña Blanco, zona rural de Puerto Asís, alertó sobre la desaparición de tres menores de edad, de 13 y 14 años, que asistían al Centro Educativo Rural Puerto Bello.

De estos mismos casos están al tanto Sandra, Valentina y las demás mujeres que trabajan desde la Corporación Casa Amazonía precisamente en la prevención de reclutamiento de niños y niñas, y en la atención en casos de desplazamiento. Con ese objetivo nació Coca, la sigla de esta iniciativa, con la que evocan el significado medicinal y femenino que tienen los pueblos indígenas de la región de esta planta.

“En el 2005 hubo un paro armado y se estaba llegando a un punto crítico con los desplazamientos forzados. Ahí fue cuando pensamos en hacer algo para atender esta situación, pero nos preguntábamos qué pasaba con las personas que por distintas razones no pudieron salir del territorio del que fueron amenazados o no podían llegar a las cabeceras municipales. Así nos juntamos y decidimos crear Casa Amazonía, pensando en esta idea de casa itinerante, donde se lograran crear espacios de confianza y protección en medio del conflicto armado”, explica Valentina González.

Son cinco mujeres de base las que trabajan en Coca y cuando salen proyectos financiados por Oxfam, War Child, Children Change o con el ICBF pueden acoger a más mujeres y hombres interesados en ayudar. Han estado en las zonas rurales de los municipios fronterizos, como San Miguel, Valle del Guamuez, Orito y Puerto Asís. Y ahora están trabajando con las comunidades del Puente Internacional, cruce para el Ecuador, y veredas como Puerto Sol, El Afilador y Cristalina y corredor Puerto Vega y Teteyé, donde quedan los resguardos indígenas del pueblo quechua, awá y kofán.

“Nuestro énfasis de trabajo es con niños, niñas, adolescentes y mujeres campesinas, afros e indígenas en la prevención de violencias, sobre todo violencia sexual y promoción de derechos. La forma es llegando a las comunidades con un relacionamiento previo, puede a través de lideresas o docentes. Con ellos es muy importante porque en todo este tiempo de conflicto casi que la única institución civil del Estado que ha llegado y permanecido a estos lugares son estas escuelas”, agrega Valentina.

El trabajo con los niños de escuelas rurales se enfoca en talleres para el desarrollo de sus habilidades y confianza en sí mismos, en actividades lúdicas y danzas, y en espacios donde se hagan intercambios de experiencias organizativas con otros jóvenes que han elegido caminos distintos a cultivar coca. De esta forma, quieren prevenir que los niños entren al terreno “tentador” del narcotráfico.

“Las dinámicas de lo ilegal son muy fuertes y atractivas en términos de dinero rápido y cierto manejo de poder en la zona, pero también les genera muchísimo riesgo”, dice Valentina. “Hay cercanía con los chicos y chicas porque conocen las dinámicas de las rutas, del valor de compra o del procesamiento, y ante una oferta económica como esta, cuando no hay ninguna otra posibilidad ni de estudio o ingresos lícitos se les vuelve tentador y no miden los riesgos a los que se exponen”.

En esto también está de acuerdo Sandra Vargas. Manifiesta que la gran ausencia del Estado y la falta de oportunidades desemboca en el crecimiento de los cultivos de coca y en jóvenes trabajando en ellos. “Acá todo el mundo habla del microtráfico, pero no se habla de los grandes traficantes. No se está evaluando quienes son esas personas adultas que los están involucrando en esto y los están poniendo en riesgo”. Y agrega que la solución no es el copamiento del territorio a nivel militar sino la presencia del Estado desde lo educativo, cultural, deportivo, económico y social.

Con los jóvenes y las mujeres también realizan otro tipo de talleres como círculos de la palabra, para que, por ejemplo, una comunidad indígena pueda conversar sobre situaciones de violencia que afectan a la comunidad a nivel interno y externo y aprendan a reaccionar constructivamente ante esto. También hacen yoga, reiki, danzas de paz y temazcales para ayudar sanar el cuerpo y la mente de estas personas.

“Pensamos en temas de soberanía alimentaria, en que tengan sus propios alimentos y no dependan de solo un producto que al final es un negocio por el que se mata la gente. Con las comunidades indígenas se han hecho capacitaciones y talleres para que cultiven la coca para uso medicinal, pero no es fácil sin apoyo del Estado ni los funcionarios locales”, expresa Valentina.

Su trabajo se enfoca en proponer y fortalecer estrategias comunitarias en lugares donde hay poca o nula presencia del Estado, para que sean las comunidades salgan adelante de manera resiliente. Sin embargo, Casa Amazonía sí hace un llamado para que este no sea un motivo más de abandono, sino al contrario, que las instituciones lleguen a los territorios a continuar con las iniciativas que tienen las organizaciones. 

“Reconstruir Mocoa” Gracias a los donantes por su apoyo.

A raíz del derrumbe que afecto la ciudad suroriental de Mocoa, estudiantes colombianos en el Reino Unido se reunieron y crearon la iniciativa “Reconstruir Mocoa” para apoyar niños y jóvenes que sobrevivieron a la tragedia para reconstruir sus vidas y sus comunidades.

La campaña recogió más de £14,000 de donantes individuales en el Reino Unido y en el extranjero, y de una variedad de actividades incluyendo fiestas, clases de yoga, muestras de cine, obras de teatro, actuaciones en vivo y exposiciones. Gracias al compromiso y trabajo de los estudiantes, “Reconstruir Mocoa” logro a través de Children Change financiar el proyecto que estamos realizando como Corporación Casa Amazonía en Mocoa.